lunes, 4 de enero de 2010

Iglesia evangélica


PRECIOSAS PÁGINAS HOY EN EL DIARIO “EL PROGRESO” DE LUGO.

La portada se inicia con: “La ayuda social de la Iglesia Evangélica llega a unos 3.000 lucenses. La organización se caracteriza por la discreción y asegura que se financia sólo de aportaciones de los fieles.


Carmen Uz / El Progreso (Lugo)
Su trabajo no tiene una gran proyección, pero la comunidad evangélica Buenas Noticias mantiene una potente red de ayuda social de la que se benefician en la actualidad unos 3.000 vecinos de Lugo, una parte de ellos inmigrantes. Es, así, una de las organizaciones religiosas con más peso social en Lugo.
Hasta hace unas semanas, la congregación tenía su local en la Rúa Serra de Ancares, pero acaba de trasladarse a la Rúa Emilia Pardo Bazán, donde ha alquilado un bajo de unos 400 metros cuadrados en el que ya presta servicio pero que no será inaugurado de forma oficial hasta principios de febrero. En este momento se llevan a cabo los últimos retoques en el local, que dispondrá de varios locales de usos múltiples, oficinas, una cocina, un pequeño comedor, aseos, una zona de guardería y en el futuro también un patio de juegos.
Con este cambio de sede, la comunidad evangélica —una de las siete existentes en la ciudad— pretende aumentar su proyección social puesto que, aunque siempre ha estado abierta a toda la sociedad, hasta ahora nunca había publicitado mucho sus servicios. Entre otras razones, porque no lo necesita. Por un lado, cuenta con varios cientos de fieles que responden muy bien a su amplia programación cultural y, por otro, el número de personas que acuden en busca de ayuda no deja de crecer. El aumento fue especialmente notable en el último año, a la par que crecía el desempleo.
Así, aunque Buenas Noticias se ha caracterizado siempre por su discreción, su labor es sobradamente conocida entre las administraciones y organizaciones que prestan ayuda social en Lugo porque todas funcionan en red, así como entre las personas sin recursos gracias al boca a boca.
De esta forma, la comunidad ha ido tejiendo desde su constitución, hace veinte años, una red de servicios que abarca prácticamente todos los campos: infancia, mujer, inmigración, familia, juventud, enfermos, presos, drogadictos, prostitutas...
Comida

Para empezar, Buenas Noticias colabora con Dignidad —su brazo social y el responsable del banco de alimentos de Lugo— para llevar comida a unas 2.600 lucenses, explica su pastor, Marcos Zapata.
La comunidad cuenta también desde hace un año con un piso para mujeres inmigrantes en situación de emergencia y prevé abrir otro para hombres; paga un buen número de pensiones todos los meses a personas que pasan por momentos de extrema necesidad (ex reclusos, mujeres que dejan la prostitución, familias con hijos que se quedan sin trabajo...) y ofrece un amplísimo abanico de servicios, desde gabinete de planificación familiar hasta departamento de orientación laboral pasando por cursos de español para extranjeros de lengua inglesa, francesa y árabe.
En los primeros tiempos fue especialmente importante el apoyo que esta comunidad ofreció a drogadictos y prostitutas, colectivos con los que sigue trabajando, aunque su campo de acción se fue diversificando y el trabajo más duro comparte espacio con acciones más agradables pero igual de importantes, asegura Zapata, como la escuela de padres o la de parejas.
Y es que la formación personal y cultural ocupan también un lugar muy importante para esta comunidad protestante, que suele ofrecer una interesante aunque poco publicitada agenda de actos y en su nuevo local cuenta con varias aulas, un amplio salón y un recibidor que funcionará a modo de tienda de libros y discos. "Somos una forma de cristianismo muy vieja, pero desconocida para las personas. Practicamos una fe alegre, gústanos a música, a vangarda cultural, levamos os rapaces ás misión porque é unha experiencia transcultural muy importante...", ejemplifica el pastor, que considera que la iglesia debe ser un agente de cambio social y sostiene que se puede ser cristiano y ciudadano del siglo XXI no es incompatible. "Impactamos a la sociedad con un estilo de vida diferente", afirma.
¿Y cómo se financia todo esto? "Con las aportaciones voluntarias de los fieles, porque creemos en la separación Iglesia-Estado; quien quiera tener una fe, que la financie", afirma Zapata, que, no obstante, explica que para algunas acciones piden subvenciones a las administraciones, que unas veces les dan y otras no.
La principal comunidad evangélica de Lugo, con unas 2.500 personasBuenas Noticias es sólo una de las siete comunidades cristianas evangélicas que existen en la capital lucense. No es la más antigua, pero sí la más grande y activa. Oficialmente funciona desde 1989, pero en realidad ya había un grupo desde 1984. Hoy son entre 300 y 400 fieles, aunque su pastor, Marcos Zapata, explica que llegan a unas 2.500 personas.
La comunidad tuvo su primera sede en la Praza de Alicante y después se trasladó a Serra de Ancares, un local que abandonó hace unas semanas para trasladarse a la Rúa Emilia Pardo Bazán.
Uno de sus lemas es 'La iglesia, fuera de la iglesia', por lo que Zapata insiste que su sede no es un lugar de culto ni de reunión de los evangélicos, sino un local abierto a toda la sociedad.
La atención social es uno de los objetivos de esta comunidad, pero también la formación y la cultura, con una rica agenda, aunque poco conocida.
Nociones de comidas para combatir el frío. La comunidad protestante Buenas Noticias no sólo cubre necesidades básicas, sino que también atiende aspectos en los que otras entidades no suelen reparar, como la alimentación de los inmigrantes. "Llega gente de Santo Domingo y muere de frío porque sigue comiendo lo mismo y aquí necesita otro tipo de alimentación para combatirlo", explica Marcos Zapata.
'Consulado' marroquí.
Ana, esposa de Marcos, cuenta que el local social de Buenas Noticias tiene muchos días la misma estampa que el consulado marroquí. "Atendemos a 200 marroquíes más de los que hay empadronados en el municipio", asegura.

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