viernes, 11 de marzo de 2011

Intensos dolores de parto


Por Alejandro Roque

Desde el tiempo en que Adán y Eva dejaron tras si la tierra de Havilah llena de oro y piedras cornerinas, para entrar en el mundo de las tempestades y metas, la historia registra terremotos sociales y naturales.

No es noticia el que la tierra haya vomitado a alguien (Levítico 20:22), ni que Caín decidiera matar a su hermano Abel; sin embargo, la intensidad en que suceden sí lo es.

Refiriéndose a su Segundo Advenimiento, el Cristo de Dios—como señales previas—le dijo a sus apóstoles y discípulos que : “se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores serán estos……Entonces habrá señales en el sol y en la luna, y en las estrellas: y en la tierra angustia de gentes por la confusión…secándose los hombres a causa del temor y expectación…Y entonces verán al Hijo…que vendrá…este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Marcos 13:8 ; Lucas 21:25-27; Hechos 1:11).

Se nos dice que cuando el mundo cruzara la barrera del Final de los Tiempos, y se acercara a la etapa crucial; tal como sucede cuando una mujer anda de parto, los dolores—señales visibles en la palestra mundial—se intensificarían gradualmente en un comienzo, y aceleradamente una vez cercana la hora.

Durante los últimos años se ha visto un incremento en el planeta de los temblores, terremotos, inundaciones, fuegos, sequías, volcanes y desastres naturales, hasta llegar al año 2010, registrado como el más alarmante de todos hasta ahora. Según la Agencia Federal de Emergencias (FEMA), solo en la nación norteamericana en 1953 habían registrados 13 desastres naturales, incrementándose hasta el año 2010 con 81, en una nación. El índice que usaban los expertos y que apodaban "termino de 100 años”, haciendo ver que cada centuria aportaba un desastre mayor, dejó de ser un record, siendo ampliamente abatido el año pasado, en todos los niveles y posibilidades, haciendo tal índice inusable desde ahora, año tras año.

En el 2010 murieron en el mundo un cuarto de millones de habitantes como consecuencia directa de los desastres naturales. Según la agencia ello monta—en solo un año—la cantidad de humanos que murieron debido al terrorismo equivalente a 40 años. Y este año 2011 que recién comienza, ya vamos por 18 terremotos desde enero a marzo; comenzado en Argentina 7.0, Chile 7.1, California 4.1, Vanuatu 6.6, Islas Leales 7.0, Pakistán 7.2, Mar de Célebes 6.5, Biobío Costa de Chile 6.8, Maule Costa de Chile 6.6, Arkansas USA 4.1, Islas Sur de Nueva Zelandia 6.3, Arkansas USA 4.7, Sur de Islas Sándwich 6.5, Islas Salomón 6.6. Hoy 9 de marzo ocurrieron tres en Honshu Japón de 7.2, 6,1 y nuevamente 6.1, junto a otro en Papúa Nueva Guinea escala 6.5; y seguiremos contando. A ese ritmo sobrepasará al año 2010 con seguridad.

Solo en Haití—una nación pequeña—el terremoto del 2010 causó más de 220,000 muertes. Rusia y Pakistán sufrieron alrededor de 60,000 fallecidos debido a una ola de calor veraniego, que a su vez creó grandes inundaciones. Otras muertes tuvieron lugar debido a terremotos ocurridos en Chile, Turquía, China e Indonesia, haciéndolo el año de mayor actividad sísmica en la historia.

Hubo 20 terremotos por encima de la escala de 7.0, sin contar numerosos temblores de diferentes intensidades alrededor del globo. Otras miles de personas murieron producto de huracanes e inundaciones en naciones como China, Italia, India, Colombia, Chad, Filipinas y Australia. Para que se tenga una idea en el año 2009 murieron cerca de 15,000 personas debido a desastres naturales, y según el Centro Investigativo de Epidemias y Desastres (CRED), en el año 2010 ocurrieron 373 desastres naturales donde perecieron más de 296,800 personas, afectando directamente a otras 208 millones; causando a su vez daños materiales por encima de los 110 billones de dólares.

Aumentan y se intensifican los dolores de parto. ¿Y qué hay de las muertes originadas gracias a la violencia y el terrorismo?

Jesucristo aseveró que la época previa a su Advenimiento sería muy semejante a los días de Noé, en la cual sabemos que: “la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era inclinado al mal” (Génesis 6:5).

No solo hemos presenciado dos carnívoras guerras mundiales en la era moderna que contabilizan millones de homicidios premeditados, sino que las naciones siguen diseñando todo tipo de armamentos nucleares, balísticos, destructivos convencionales, y cuanta idea macabra quepa en el pensamiento humano es llevada a la práctica por los consorcios industriales militares, mientras los gobiernos de las naciones preparan a sus ejércitos para la Tercera Guerra Mundial (http://profeciasyteologia.blogspot.com/2010/05/la-tercera-guerra-mundial-vendra-sin.html).



Este mundo ha sido y es: una máquina de moler y triturar carne humana, en constante movimiento.

Últimamente se han visto asociadas y muy activas a élites financieras internacionales, geopolíticamente hambrientas, ambiciosas y despóticas, junto a gobiernos corruptos muy influyentes. Se les ve planeando en secreto cómo avasallar a la humanidad, mientras alientan el caos solo allí donde les conviene y lo necesitan; en su sueño lastimoso de un día—cercano—lograr someterla a un malicioso y diabólico sistema esclavizador, aparentando camposanto; en alcance y dimensiones jamás imaginadas.

Drogas, suicidios, linchamientos, guerras, conflictos regionales, corrupción moral e institucional y tráfico humano, también aportaron otras miles de muertes y victimas el pasado año, y continúan ascendentemente.

Los países industrializados—contrario a lo que muchos imaginan—lideran a las otras naciones en suicidios. Las quince naciones con más índices de suicidios entre las edades de 14 a 24 años, según el reporte de Nation Master son por orden: Nueva Zelandia, Finlandia, Suiza, Canadá, Austria, Australia, Estados Unidos, Bélgica, Francia, Suecia, Dinamarca, Irlanda, Japón, Holanda e Inglaterra.

¿Es ese el reino liberal y democrático que traerá eterna felicidad a los humanos?

El abuso de poder suprime la libertad de los hijos de Adán. Dictaduras como las de Corea del Norte, Cuba, Arabia Saudita, Irán, China y otras en Asia y África esconden las estadísticas reales; sin embargo, sus índices de represión e injusticias afincadas en el miedo de unos contra otros son incalculables y hablan por sí solas, llegando hasta el mismísimo cielo. Según las mismas fuentes citadas los quince países—que revelan sus estadísticas—donde se comenten más crímenes per cápita por habitantes son: Colombia, Sud África, Jamaica, Venezuela, Rusia, Méjico, Estonia, Ladvia, Lituania, Bielorrusia, Ucrania, Nueva Guinea, Kirguistán, Tailandia y Moldavia.

Ello no significa que en otras naciones no exista un fluir constante de crímenes, sino que son las quince naciones más intensas per cápita. Este es un mundo que no cesa en despreciar el valor de la vida humana, y donde no solo millones carecen de las necesidades más elementales, sino que constantemente se le violan sus libertades y legítimos derechos dados por el Creador a todas sus criaturas.

No os maraville entonces las escenas apocalípticas del Final de los tiempos, y los dolores de parto que se intensificarán más mientras nos acerquemos al Día del Señor.

No escuchéis a aquellos que llenan sus arcas y cuentas bancarias mientras prometen al mundo una sociedad sin suicidios ni crímenes. No le temáis ni dejéis quitaros vuestros derechos. El Hijo de Dios nos advirtió que él era el único camino hacia el Padre y la única posibilidad de alcanzar esa sociedad que el humano sueña y lleva en sus más profundas entrañas. La Palabra de Dios nos revela que no hay otro nombre dado a los hombres en que los humanos puedan alcanzar su eterna soberanía e independencia (Hechos 4:12).

El mundo gime y clama con profusa perplejidad. No olvides que Jesús el nazareno es también la resurrección y la vida. El te conminó a buscarlo con todas tus fuerzas y a vivir sin temor a tiranos, sean vestidos de uniforme o de traje, cuando pronunció la inolvidable sentencia:

“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno” (Mateo 10:28).

ARG. 2011.
Otros artículos que le pudieran interesar:
- Sistema 666 y la marca de la Bestia: http://profeciasyteologia.blogspot.com/2010/05/sistema-666-y-la-marca-de-la-bestia.html



2 comentarios:

  1. Este artículo fue escrito en realidad no hoy, sino dos dias atrás, antes de que ocurriera este super terremoto en Japón, y volcan en Indonesia.
    http://profeciasyteologia.blogspot.com/2011/03/intensos-dolores-de-parto_09.html

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  2. Los pioneros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día tuvieron mucho que ver con la aceptación de cereales en el desayuno de la sociedad occidental. John Harvey Kellogg de fama mundial por su compañía de cereales Kellogg, fue uno de los fundadores de la obra Adventista del Séptimo Día.

    Kellogg fue un entusiasta activista contra la masturbación, llegando a recomendar métodos bastante extremos. En su obra Tratamiento contra el auto-abuso y sus efectos escribió:

    "El remedio contra la masturbación que resulta casi infalible en niños pequeños es la circuncisión. La operación debe ser llevada a cabo por un cirujano sin administrar anestesia alguna, pues el breve instante de dolor durante la operación tendrá un efecto saludable en la mente del individuo, tanto más si se asocia con la idea de castigo. En las mujeres, el autor ha descubierto que la aplicación de fenol puro en el clítoris supone un método excelente de calmar una excitación anormal."

    Convencido de que el onanismo se trataba de un pecado sensual de la carne, una forma de autoabuso y un hábito obsesivo común en adolescentes varones y otras personas, Kellogg abogaba firmemente por dejar al descubierto el glande, muy sensible y sujeto a roces durante la masturbación. Además, la eliminación del prepucio reduciría en el sujeto los placeres sensoriales derivados del hábito masturbatorio. Reduciendo el placer sensorial, se conseguiría también reducir la rebeldía de los jóvenes ante las normas del Adventismo. También aseguró que la masturbación era la principal causante del acné, entre otras muchas cosas, incluyendo la atrofia de los testículos.

    Vamos, que John Harvey Kellogg era un auténtico reprimido sexual, como la mayoría de los cristianos. Y lo peor es que tipos como éste nunca pasaron por la cárcel.

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