jueves, 20 de enero de 2011

Notificaron a Wojtyla sobre los abusos de Maciel en 2002


Los ex Legionarios de Cristo que denunciaron a Maciel de abuso sexual, a través de su abogado, el cura Antonio Roqueñí, dieron al Vaticano en noviembre de 2002 una carta dirigida a monseñor Stanislaw Dziwisz, secretario particular de Juan Pablo II, donde se informaba de los delitos cometidos por el fundador de la orden religiosa.

La carta, que entregó a MILENIO el vocero de los ex legionarios José Barba, contiene 12 puntos y un resumen de los hechos; el punto cinco destaca: “ Ya que el padre Marcial Maciel Degollado L.C además de amigo y confidente del Papa y de sus más inmediatos colaboradores, pretende ser inocente, ellos (los ex legionarios) aceptan —e incluso desean— que él u otras instancias los denuncien ante tribunales eclesiásticos y civiles. Están en efecto dispuestos a presentarse a responder de sus actos en ambos foros”.

El seis indica: “Aman y respetan la persona del romano pontífice, Juan Pablo II. No entienden como las instancias que ejercen la justicia en su nombre sigan haciendo caso omiso de sus reiterados recursos legales. No prefieren ruido mediático ni escándalos. Buscan justicia y en la Iglesia ven a una Madre, carente de miedo —como Juan Pablo II al pedir perdón a quien haya que pedir perdón por algo. Mis clientes no quieren perseguir a la Iglesia. Sólo que el padre Marcial Maciel se someta, como todo católico, a los imperativos de la justicia eclesial.

En el siete agregan: “Ni quieren, sobre todo, que el silencio de la curia Romana y del arzobispado de México repercuta negativamente en el juicio que la historia pueda hacer de un papa tan grande como el actual. Todavía es tiempo de un gesto pontificio… Las faltas de Maciel son, por lo menos, más numerosas y quizás más graves. Uno de los actos pecaminosos cometidos con uno de los ex seminaristas demandantes tuvo lugar un Sábado Santo. Otro hubo de “ayudar” a Maciel más de 40 veces a satisfacer sus bajas pasiones”.

“Monseñor: el asunto se está haciendo cada día más serio. No es ocultando la verdad como las cosas encuentran justa solución. Han sido proferidas amenazas de muerte y/o agresión física por parte del mismo padre Maciel Degollado y de amigos suyos, contra algunas personas por el hecho de haber defendido y mostrado solidaridad con mis patrocinados. No ignoran que en la Curia Romana hay cardenales y prelados que utilizan notoriamente automóviles u otros objetos de valor regalados, o hechos regalar por Maciel”, destaca el punto 10.

En el resumen de los hechos, se detalla “Mis defendidos fueron objeto de abusos sexuales, múltiples durante su última niñez, adolescencia y juventud dentro de la institución denominada Legión de Cristo. Además, de tales abusos, fueron objeto de abusos de diversa índole y fueron testigos de gravísimos actos de conducta contra diversos aspectos de la moral humana y religiosa. Pasados los años y después de acercarse a sacerdotes de prestigio y a varias personas de diversos medios de comunicación pública. Finalmente presentaron el caso formalmente de acuerdo al Derecho Canónico ante la congregación correspondiente, la cual hasta la fecha no ha dado ninguna respuesta a mis defendidos sino silencio sin explicación alguna. Disponemos de algunos documentados indirectos probatorios”.
México • Eugenia Jiménez

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