jueves, 16 de septiembre de 2010

¿Señores obispos, qué tienen pensado hacer con Torres Queiruga ?


Tras muchas décadas escribiendo libros para intentar convencer a los católicos de que el cuerpo de Cristo crucificado en la cruz fue pasto de los gusanos, o que fue enterrado en una fosa común, de que además Él no hizo milagros y de que la fe adulta consiste en despojar el evangelio de todo aquello que no encaje con la mentalidad del hombre moderno. ¿Señores obispos,
,me dirán qué tienen pensado hacer con Queiruga ?
“Los discípulos no vieron con sus ojos al Resucitado ni lo tocaron con sus manos, porque esto era imposible estando él fuera del alcance de sus sentidos”
“No solamente la resurrección no es un milagro, sino que ni siquiera es un acontecimiento empírico. Y la fe en la resurrección no depende del hecho de que se acepte o rechace la realidad histórica del sepulcro vacío”
Cuando Cristo preguntó a sus apóstoles “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” (Mt 16,15), no les estaba haciendo una pregunta retórica. Ni mucho menos. Cristo sabía que sobre su persona había mil teorías. Pero para esa pregunta sólo había una respuesta. La dio Pedro, sobre cuya fe y persona edificó el Señor su Iglesia. Resulta realmente deprimente y espiritualmente repugnante que teólogos que presumen de ser católicos hayan caído en la bazofia propia del protestantismo liberal a la hora de responder a esa misma pregunta de Cristo. En vez de exponer las razones que los datos históricos nos ofrecen para confirmar al Cristo de la fe, buscan por todas partes argumentos para atacarle. De hecho, esconden al pueblo católico la existencia de una verdadera ciencia histórica que no contradice la fe.
Los obispos tienen que decidir de una vez por todas qué es lo que van hacer con Queiruga. Estos historicistas incrédulos y deconstructores de la fe sencilla del pueblo de Dios.
Es increíble que incluso teólogos -¡sacerdotes!- católicos se dediquen a menospreciar la fe de la Iglesia apelando a criterios históricos cuanto menos histriónicos. No se enteran de que los dogmas de fe son INCUESTIONABLES porque DIOS nos los revela; Él ve lo que nos propone creer. Dudar o negar alguno de ellos es poner en entre dicho la veracidad de Dios o quizá peor aún su existencia. Están convencidos de que pueden enmendarle la plana al mismo Dios, ¡soberbios!, ¡hipócritas!. Son lobos disfrazados de ovejas. Y el problema es el de siempre, falta de verdadera devoción. Nadie da lo que no tiene.

1 comentario:

  1. No se que daño puede hacer este hombre... porque esta claro que sus ideas son mas que sospechosas pero no lo es la persona.

    Algunas de las cosas que dice no van mal encaminadas pero le falla la forma...

    Creo que personas como estas deben dejar todo lo que tenga que ver con el sacerdocio y si así lo quieren dedicarse a la filosofía desde el punto mas laico posible... dado que como ciudadano puedo pensar lo que quiero libremente como sacerdote también pero iguala no puedo expresar mis ideas por escrito en tanto en cuanto no se si alguien las puede leer acertadamente como un algo critico o simplemente se creen lo que su parroco les dice.

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