sábado, 11 de septiembre de 2010

La catequesis de Torres Queiruga


Según Torres Queiruga
"Las Romaxes constituyen una auténtica catequesis"

Estás son las catequesis de Torres Queiruga en sus cursillos de espiritualidad:





Vean ustedes la siguiente disertación del teólogo Andrés Torres Queiruga. Habla en gallego, pero creo que los castellano-parlantes le entenderemos bastante bien:

l vídeo dura 9 minutos y pico, pero el teólogo gallego tarda menos de 16 segundos en decir una barbaridad. A saber, que Cristo no pronunció en la cruz las palabras “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". ¿Y cómo sabe don Andrés que no las dijo? Pues porque, según él, no había allí ningún cristiano para escucharle. Claro, cualquiera puede preguntarse: “Y este señor, ¿cómo sabe que allí no había ningún cristiano para escuchar a Cristo? ¿Quizás san Juan no era cristiano? ¿Acaso la Virgen María, Madre del Señor, no estaba a su lado cuando fue crucificado?". Es más, puestos a seguir la lógica de este teólogo liberal, ¿cómo sabemos que Cristo dijo algo en la cruz? ¿cómo sabemos que Cristo fue crucificado? ¿no pudo ser todo una elaboración teológica posterior? A lo mejor Cristo se fue a Cachemira sin avisar a nadie, y entonces los apóstoles se inventaron un mito con contenido teológico para “seguir con el negocio".


Si Jesús no es Dios, si por tanto no resucitó de entre los muertos, no subió a los cielos, no hizo milagros…, si todo son mitificaciones elaboradas por una comunidad impactada por una personalidad fuera de lo común y que no quería perder su recuerdo tras su muerte ignominiosa, ciertamente la Iglesia es un engañabobos.


Cuando Cristo preguntó a sus apóstoles “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” (Mt 16,15), no les estaba haciendo una pregunta retórica. Ni mucho menos. Cristo sabía que sobre su persona había mil teorías. Pero para esa pregunta sólo había una respuesta. La dio Pedro, sobre cuya fe y persona edificó el Señor su Iglesia. Resulta realmente deprimente y espiritualmente repugnante que teólogos que presumen de ser católicos hayan caído en la bazofia propia del protestantismo liberal a la hora de responder a esa misma pregunta de Cristo. En vez de exponer las razones que los datos históricos nos ofrecen para confirmar al Cristo de la fe, buscan por todas partes argumentos para atacarle. De hecho, esconden al pueblo católico la existencia de una verdadera ciencia histórica que no contradice la fe.

La Iglesia tiene que decidir de una vez por toda qué es lo que hace con este tipo de material. Estos historicistas incrédulos y deconstructores de la fe sencilla del pueblo de Dios pretenden hacernos creer que la Historia es como la Física, la Química o las Matemáticas: una ciencia exacta. Pues no, señores, no. Con unos mismos datos históricos, un historiador llega a unas conclusiones y otro a las contrarias. Y si son buenos, sabrán argumentar muy bien sus posturas. Ahora bien, lo normal, lo lógico, lo esperable de un autor católico dedicado a estas lides es que se ajuste a la fe católica a la hora de abordar cualquier tipo de aproximación histórica a la figura de Jesús, de su Madre, de San José y de cualquier asunto relacionado con nuestras creencias. Lo que no tiene perdón de Dios es que sean autores católicos los que den armas a los apologetas del protestantismo liberal, del agnosticismo y del ateísmo. Y tampoco tiene perdón de Dios que se usen cátedras, editoriales y medios de comunicación propiedad de la Iglesia para semejante labor. ¡Basta ya!

"La Santa Madre Iglesia firme y constantemente ha creído y cree que los cuatro referidos Evangelios, cuya historicidad afirma sin vacilar, comunican fielmente lo que Jesús Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, hizo y enseñó realmente para la salvación de ellos, hasta el día que fue levantado al cielo. Los Apóstoles, ciertamente, después de la ascensión del Señor, predicaron a sus oyentes lo que El había dicho y obrado, con aquella crecida inteligencia de que ellos gozaban, amaestrados por los acontecimientos gloriosos de Cristo y por la luz del Espíritu de verdad. Los autores sagrados escribieron los cuatro Evangelios escogiendo algunas cosas de las muchas que ya se trasmitían de palabra o por escrito, sintetizando otras, o explicándolas atendiendo a la condición de las Iglesias, reteniendo por fin la forma de proclamación de manera que siempre nos comunicaban la verdad sincera acerca de Jesús. Escribieron, pues, sacándolo ya de su memoria o recuerdos, ya del testimonio de quienes "desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra" para que conozcamos "la verdad" de las palabras que nos enseñan (cf. Lc., 1,2-4)".

2 comentarios:

  1. http://www.crtvg.es/reproductor/inicio.asp?canal=tele&hora=11/09/2010 15:15:00&fecha=01/09/2010&arquivo=1&programa=PALABRA DE AUTOR. PALABRA DE AUTORA&id_programa=700&corte=&mp4=0&medio=

    ResponderEliminar
  2. El Señor Torres Queiruga al que de antemano no conozco personalmente pero del que sus ideas están bajo sospecha en alguna oficina de Roma puedo decir que en esta charla catequética o simple charla de opinión no dice nada fuera de lo normal.

    1º Los romanos no iban a dejar que ningún apóstol y por supuesto ningún seguidor de Jesus se acercase a la Cruz (no les gustarían las revueltas)
    2º Que una persona que ha sido crucificada, que ha sido torturada y que le han hecho todo tipo de perrerias no tiene voz suficiente como para desde lo alto de una cruz se le pueda escuchar...

    Una vez aclarado este punto, que es vital dado que el Cristianismo se basa fundamentalmente en una teoría de ayuda a los demás tal y como la Biblia Hebrea pide a los Israelitas pero remozada.

    ¿que es el nuevo testamento si no nos podemos fiar de él? Pues es simplemente un conjunto de narraciones con el fin de conseguir fieles, que por una idea salida de Dios, sigan el camino de su hijo muerto en la Cruz... lo que es ya discutible es la escenografía, las palabras textuales en tanto en cuanto la Biblia no es un crónica, sino un libro que agrupa historias, cartas las cuales están pensadas en un principio para guardar la historia básica de los primeros seguidores de Cristo.

    ResponderEliminar